Ser buen profesional no alcanza si no te encuentran

Convertirte en la referencia de tu especialidad tiene cuatro pasos. Se hacen en orden, y se empieza por el primero.

La persona que te va a elegir hace un recorrido. Te busca, te encuentra, entra a leer, duda, y en algún momento escribe o no escribe. En cada tramo de ese recorrido se puede perder, y casi siempre se pierde en el primero.

Por eso esto se hace en orden. 

PASO 1 · EL ÚNICO QUE HAY QUE DAR HOY

Que te encuentren, te elijan y no te pierdan

Las tres cosas que tienen que pasar antes de que alguien te escriba. Se pueden tomar de a una, en orden.  


A. Perfil de Google optimizado 

Que aparezcas cuando alguien busca un psicólogo en tu zona. 

La persona que decide buscar ayuda no lo hace un día cualquiera. Lo hace a las tres de la mañana, después de tres semanas sin dormir. Y hace una sola cosa: busca en el teléfono un psicólogo en su zona.

Lo primero es tener tu ficha de Google como corresponde: creada, verificada y completa. Las categorías bien elegidas, la descripción escrita con las palabras que la gente busca, las fotos, los horarios, la zona.

Con esto quedás bien presentado en Google. Todavía no primero —para eso hace falta el paso B—, pero con la base sobre la que se construye todo lo demás.

B. Sitio web con redacción publicitaria de posicionamiento 

Que aparezcas en los primeros lugares de Google Maps, con una pagina que convenza 

Acá pasan dos cosas, y una necesita de la otra. Para que Google te muestre entre los primeros cuando alguien busca en tu zona, hace falta un sitio web propio: sin una página a la que llevar a esa persona, el perfil solo no alcanza para posicionar. Por eso el posicionamiento real empieza acá.

Pero que te encuentren no es que te elijan. La persona entra y decide en pocos segundos. Si lo que encuentra es un currículum —el título, el enfoque, los años de formación—, leyó sobre vos justo cuando estaba buscando algo sobre su propia vida. Y sigue de largo.

Por eso escribo tu sitio con un criterio distinto. No para que quede linda sino para que quien entra se reconozca. Una web que enumera tus títulos y enfoques pide confianza. Una que le habla de lo que esa persona está viviendo, la genera. La diferencia es hablar de vos, o hablarle a ella.

C. Captación de Leads 

Que quien todavía duda no se pierda para siempre.

Un lead es una persona que mostró interés y te dejó un dato para contactarla. Y acá está el problema que resuelve: casi nadie escribe la primera vez que entra a tu página. Lee, le interesa, y se va. No porque no le hayas gustado: porque todavía está decidiendo.

Sin nada que la retenga, esa persona se pierde, y ni siquiera sabés que estuvo.

La captación es lo que hace que, antes de irse, deje su correo —a cambio de algo que le sirva—. Deja de ser alguien que se fue para siempre y pasa a ser alguien a quien vas a poder seguir hablándole. Con esa lista, después, trabaja el paso siguiente.

Se hacen en orden, uno por vez. Primero el perfil de Google (A), después la página web que posiciona y convence (B), y por último la captación de los que todavía dudan (C). Cada paso se apoya en el anterior, así que se empieza por el principio.

Lo que viene después

Estos dos pasos no se contratan hoy: se apoyan en lo anterior. Los dejo acá para que sepas hacia dónde va el trabajo.

PASO 2  
Lista de correo y emails automáticos con los leads captados

La captación (C) junta los correos de quienes dudaron. Este paso es lo que se hace con esa lista: una serie de correos (escritos por mí) que le llegan a esa persona semana a semana, para que te vaya conociendo mientras decide.

No la empujan a nada. La acompañan.

Cuando finalmente te escribe, ya sabe quién sos y no llega de cero.

PASO 3
Sesiones de coaching para entrenar a la persona

Hay profesionales con una página impecable y pacientes que los buscan, que igual pierden consultas que deberían haber cerrado. No por malos clínicos: porque nadie les enseñó a manejar ese primer contacto.

Son sesiones 1 a 1 donde entrenamos eso: qué decir en la primera llamada, cómo responder cuando aparece la pregunta del precio, qué hacer con quien consulta y no vuelve. Alguien que llegó convencido puede irse dudando en cinco minutos; esto es lo que evita que pase.

Los tres paquetes. Un solo objetivo: que dejés de ser una opción y te conviertas en la opción.

Si después de leer esto sentís que esto es lo que tu práctica necesita, escribime. Te cuento si hay lugar disponible y por dónde empezamos.

(c) Lic. Julieta Landolfi - Fundadora y Directora - Todos los derechos reservados